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Thursday, 15 February 2018

LA SOMBRA DEL SEÑOR GREY ES ALARGADA

Esta semana se ha estrenado la última entrega de la película la saga 50 Sombras de Grey titulada: 
50 Sombras Liberadas. Por si esto no fuese suficiente, su estreno mundial se ha planeado el día de San Valentín; ahí es nada... 
En España ha caído en miércoles, día del espectador en muchos cines, por lo que las entradas han podido adquirirse más baratas.Hasta aquí todo perfecto, parece un plan muy bueno para San Valentín: ir con tu pareja a ver la película y celebrar el día del amor; nada más lejos de la realidad, gran error por tu parte; (lo explico más abajo.)



Resulta que en Estados Unidos y el Reino Unido (os digo que en España también) se están produciendo rupturas matrimoniales y de parejas por el denominado síndrome: "la sombra de 50 sombras de Grey" por el que muchas mujeres, desilusionadas con sus parejas tras leer los libros y ver las películas han decidido divorciarse de sus maridos o dejar a sus parejas.  
En estos casos no le hecho la culpa a la autora, ni a la historia, esas relaciones ya harían aguas y el señor Grey ha sido una excusa como otra cualquiera para dar carpetazo a una relación que no llevaba a ninguna parte. Sin embargo, estoy notando desde el año 2012 en adelante, cuando el primer libro fue "liberado", que las mujeres usan la figura de Cristian Grey para chantajear al género masculino en determinadas situaciones, más bien es una especie de presión psicológica de no estar  a la altura... por otra parte, me parece una merecida venganza tras haberlas subyugado el hombre a cánones de belleza imposibles durante décadas, pero que no deja de fastidiarnos al género masculino.

Pienso en esos pobres maridos matados a trabajar de sol a sol en una obra, encima de un camión o trabajando de comercial recorriendo la geografía local de lunes a sábado y con una hora para comer en el horario partido y pienso que es normal que cuando lleguen estos maridos y necesiten descansar un poco tras la dura jornada laboral, ayudar con los deberes y jugar con sus hijos, participar en las tareas del hogar, solventar los problemas de la casa, atender a comidas y cenas familiares, arreglar algún que otro desperfecto y revisar el coche, hacer la compra, ir de compras para la familia y un largo etcétera... no tengan ni tiempo material, ni fuerzas para sorprender a sus esposas con uno de los numeritos sexuales del Señor Grey, que ha tenido todo el día libre para recrearse en sus fantasías sexuales y macabras (aunque ese tema y cómo trata a la mujer como si de uno de sus trofeos se tratase, lo trataremos otro día, hoy nos ocupamos de la pepita que nos hace este individuo a los hombres mortales y de a pie).

Analicemos la vida de Cristian Grey:

El joven cuenta con unos 25 años al comenzar la historia, y ya es multimillonario, ¡toma! Braguetazo; (ejem. ¿perdón? ¿rico a los 25...?  Muchos jóvenes aún no han acabado sus estudios universitarios a esa edad...) El dinero es un factor clave y muy importante que aumenta su poder de atracción del personaje pues le permite dar rienda suelta a todo lo que representa: poder, dinero, estatus...
el hecho de ser millonario le añade a esta idealización de semental empajillado la no necesidad de dedicarle muchas horas de tu vida diaria al trabajo, porque... ¿cuántas horas sale este buen mozo trabajando... y cuantas está pensando en el sexo o fol****o?  

Por otra parte, me diréis que Grey es un joven muy atractivo y que en su "corta vida" ha adquirido un curriculum sexual digno de una estrella porno retirada, aunque ahora, misteriosamente, se ha enamorado hasta el tuétano de la ingenua Anastasia (que ya os digo yo que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos; hay quien las mata callando...) esta predisposición al sexo desde los quince añitos ( Sí, he dicho 15, no se me escandalicen ahora lectoras del libro) le ha permitido adquirir un doctorado Cum Laude en todo lo relacionado con el sexo: 
BDSM (bondage, disciplina, sadismo y masoquismo), ha sido amo, sumiso, por delante, por detrás, volteretas para arriba, para abajo, etc... y como tiene mucho tiempo y "dinero" puede permitirse levantarse a la hora que quiera, pasar dos o tres horas en su gimnasio (privado, como todos nosotros) para esculpir su joven, proporcionado y con una predisposición natural al equilibrio anatómico en el gimnasio, tener una dieta equilibrada que le preparan en casa o que consume en los mejores restaurantes de la ciudad (aquí no hay miseria y el pobre chaval no tiene que comer en media hora un bocata grasiento en el coche, o buscar aparcamiento una hora para ir a cenar en el centro; porque este joven ¡tiene chófer, señores! (Como todos nosotros, vaya) y así puede dedicar todo que le queda del día en pensar a quién y de qué manera se va a f****r; igual que cualquiera de los hombres que acariciamos el asfalto a diario para ir a currar...


Tras este estrés vital al tener qué pensar cómo vas a sorprender a tu pareja, parejas, parejo, amo, sumiso, juguete, muñeca hinchable o lo que sea,  si la llevas en helicóptero, compras una compañía entera para que la chica se sienta realizada y trabaje, aunque no le haga falta trabajar que con lo suyo ya tiene de sobra, que si coges un jet privado a Paris para cenar o si a la vuelta le regalas un anillo de brillantes de unos pocos millones de dólares y después, para relajaros, paseáis por el Sena en barco brindando con una botella de unos 10000 €, que si dais una vuelta por la costa en un deportivo de un cuarto de millón... o la llevas a tu castillo medieval o a la casa de Montecarlo que precisamente está ordenada, limpia y que tiene champan frío en la nevera y fresas por si se te ocurría esa noche aparecer por allí desde los Estados Unidos. Tras todo este despropósito de galanterías, el pobre hombre te cuenta que tiene unos traumas sexuales y te pide si quieres ayudarlo a superarlos, una cosa lleva a la otra y te encuentras amarrada, con una bola en la boca y zurrándote las nalgas... aunque yo creo que, después de ese despliegue que se ha currado el chaval, ¿quién le dice que no? Te llames Anastasia, Pepa o Magdalena, caes en sus redes, sí o sí; si hace falta le regalas hasta tu alma, y ya te digo yo que ha mí me lía todo eso y más de uno decimos que sí también.



Así que la película acaba y se encienden las luces. Las mujeres, en manada, regresan a sus casas con todo lo vivido por Anastasia aún en la retina. Cuando llegan y se encuentran con la realidad, tienen ganas de salir corriendo, frustradas y descorazonadas por que tienen una montaña de ropa que lavar (me olvidaba, Anastasia y Christian no lavan, no planchan y creo que ni se tiran pedos), que si uno de tus hijos está malo con la barriga, el otro tiene examen y no ha estudiado... y en medio de este panorama el pobre infeliz del marido ha calentado una pizza ultracongelada de 3€ para cenar y, el incauto, ha encendido unas velitas del chino de al lado para celebrar de manera "romántica" lo que queda de la noche de San Valentin.

No es de extrañar que las mujeres quieran salir corriendo, yo también lo haría, pero por favor, os pido una cosa:
sed compresivas y dadle una oportunidad a vuestros hombres, novios y maridos, porque el listón está muy alto, casi tanto como la altura que alcanza el jet privado de Christian Grey, y la caída mucho es mucho más grande si se nos compara con ciertos personajes de "ficción" calenturientos, millonarios y pseudo-perfectos en la cama.

Por favor, féminas, tómenselo con filosofía y humor que tienen delante hombres reales, menos ricos, menos atentos, pero que al menos, no te calientan cada vez que te quieren llevar a la cama; la calentura ya la traemos de serie... 
Aunque sé, sabemos, que siempre nos quedará el amor incondicional y verdadero...

¡Manolo, hoy pones tú la mesa!


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Saturday, 7 November 2015

¿Por qué nos engañan las mujeres?


De nuevo me encontraba inmerso en la documentación para mi última novela romántica-erótica y me he dado cuenta de que el número de infidelidades femeninas ha ido en aumento en la última década. Tras sacar varias conclusiones me gustaría discernir cuáles son los motivos para que nuestras chicas nos dejen por otros... 
Hasta hace poco la infidelidad era un tabú, pero de un tiempo a esta parte han proliferado los portales que ponen en contacto a personas casadas, que ya están algo "cansadas" de su relación y necesitan un plus de emoción en sus vidas. Mi nueva novela tiene algo de esto, así que decidí investigar por qué ocurre.

http://www.amazon.es/Cuando-ya-te-hab%C3%ADas-ido-ebook/dp/B00N1YQ28Q/ref=sr_1_3?s=digital-text&ie=UTF8&qid=1446917947&sr=1-3


Hoy día la idea de que el amor es para toda la vida ya está muy pasada, en mitad de una sociedad altamente digitalizada, en la que todo se cambia en días si no gusta, nuestras relaciones inamovibles y eternas ya están algo pasadas, al menos para mucha más gente de la que creemos...

Las reglas del juego han cambiado y echar una cana al aire está a la orden del día. Sí, es cierto que nadie te va a dar una palmadita por ello, pero no se critica tanto como antiguamente, no está tan mal visto. Simplemente si una pareja engaña a otra y la deja para irse con "otro/a" ya no es tan dramático como hace años, es algo natural, relacionado con el proceso del envejecimiento de una pareja que pensó que no se cansaría de esa persona ideal, pero que pasados diez o quince años, ya no va siendo tan ideal...


No voy a pararme a desengranar los motivos por los que los hombres podemos llegar a ser infieles: (sexo, sexo y más sexo...) podría resumirse a este único punto, pero sí que me parece más interesante saber porqué tu chica sería capaz de pegártela con otro...

En primer lugar, la falta de Sexo, cuando ella quiere sexo de calidad.
Se acabó eso de uno por semana y cinco minutos a traición para cumplir... eso puede provocar una "hambruna sexual" en la mujer que desea encontrar ese amante que le proporcione sexo de calidad y en cantidad... tampoco debe ser un obseso, pero sí debe saber enganchar a su chica para que quiera más de aquello que solo tú sabes darle. Desafortunadamente, hay muchos tiburones en el mar deseando hincarle el diente a tu bomboncito, así que ya sabes... ¡a cuidar ese diamante que olvidaste abrillantar a diario!
Por ejemplo, podemos preparar una escapada romántica a un parador o aquel hotel que sabes que le gustó tanto, preparar un masaje con aceites aromáticos antes de ir al grano...

En segundo lugar el Aburrimiento.
Las mujeres odian a los hombres cómodos y apalancados a una fórmula que durante unos años ha funcionado, pero que ya no da más de sí. Las muejeres son inquietas y quieren sorprenderse, no digo yo que esta noche debas llevar un látigo y traje de cuero, que también, pero puedes empezar con algún juguetito sexual, algún gel o ese huevo masturbador que tanto te gusta pero que siempre le has ocultado, compártelo con ella.... verás que aunque al principio reniegue, luego lo agradecerá.


En tercer lugar cuando no la haces sentirse atractiva.
Aunque creas que sabe que te gusta, ¡díselo! Haz comentarios de su peinado, de su ropa, qué braguitas le quedan mejor, que note que la valoras y la deseas, porque ella es todo tu universo y no estás más pendiente de los resultados de la Champions League...
Tal vez una mirada embobado, o leer ese libro erótico que tanto le gusta y realizar una de esas fantasías con las que ha soñado tantas veces (ese maldito Grey) mientras tú roncabas como un oso pardo, una sonrisa pícara sin dar ningún motivo de ella, esa imaginación que derrochabas al principio de la relación cuando querías volverla loca, eso que hizo que te eligiera de entre todos los hombres. Pero tampoco sin pasarse que muchos piropos también cansan.



Así que manos a la obra que hay que cuidar a vuestras princesas. 
Tan solo os dejo un dato, el 60% de los hombres perdonaría una infidelidad, mientras que las mujeres solo el 50%, así que en realidad son las mujeres quienes perdonan menos eso de la cornamenta, será por algo ¿no?
Además desde el auge de los Smartphones las infidelidades femeninas han aumentado un 19% por encima de las masculinas.


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Monday, 2 November 2015

Las mujeres, ¿Por qué lo llaman amor cuando se refieren al sexo?

Investigando para mi última novela he llegado a varias conclusiones que tal vez sean personales, pero que las tendencias literarias y cinematográficas actuales pueden constatar: 
la mujer no busca ese ideal de amor de décadas pasadas, ese único y verdadero amor que una vez encontrado no había que alimentarlo o sorprenderlo a diario. 


Libros como 50 Sombras de Grey o decenas de títulos y autoras paralelas demuestran la curiosidad de la mujer por el sexo, por conocer cosas nuevas y por sorprenderse. A pesar de que en público quieran seguir llamándolo "AMOR" y que sigan diciendo que lo primero en lo que se fijan en un hombre son sus ojos para sentirse atraídas por el género masculino, pero en privado devoren las páginas de un pseudo-mañtratador que las utiliza como un objeto sexual y que las sodomiza a golpe de artículos sexuales.
Muchas muejres oculta el consumo de este tipo de libros a sus parejas, tan solo cuando estuvo de "moda" fueron capaces de admitir abiertamente que ya habían leído el libro, llegando algunas a ser verdaderas expertas en el asunto.
Entonces, ¿por qué no exponen lo aprendido con sus parejas? ¿Por qué ese miedo atroz a admitir que también les gusta el sexo y que pueden llegar a ser consumidoras de películas, libros y demás?



Es por esto que he llegado a la conclusión que las mujeres de hoy en día disfrutan y reclaman tanto amor como sexo de una manera abierta y natural, aunque todavía se les quiera imponer un rol puritano y obsoleto.
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