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Wednesday, 29 July 2015

Banners para la promoción de la Saga ENEMIGOS OSCUROS

Hoy os traigo algunos de los Banners y anuncios que he creado para promocionar la saga por las redes sociales, espero que os gusten y os parezcan sugerentes.

 ¿Qué red social usáis más Facebook o twitter?





Wednesday, 13 May 2015

FERIA DEL LIBRO DE SEVILLA 2015

El pasado día 9 de Mayo Sábado, estuve firmando ejemplares de Hechizo de Sangre en Sevilla capital, en su feria del libro, invitado por la editorial Triskel, en el stand de Sensei Comics. 

La experiencia fue de lo más gratificante, pude hablar con varios seguidores de la saga, firmé ejemplares y conseguí que a muchos de los asistentes a la feria y a los paseaban por allí les picase el gusanillo de saber en qué consistía la Saga Enemigos Oscuros. 




Una tarde inolvidable que guardaré por mucho tiempo en la retina, gracias a esa preciosa ciudad y a los lectores sevillanos.

Un abrazo a todos.

Thursday, 7 May 2015

Resumen Presentación XX Feria del Libro de ARCHIDONA


La presentación en Archidona fue muy entrañable, se llevó a cabo en el salón de actos de la Biblioteca Munipal, un salón precioso, junto con Sole, la blibliotecaria, Rafael Velis, Editor de Triskel y Blas, el Concejal de Cultura.

El grupo de lectura formado por las mujeres de Archidona vino a la presentación y escucharon muy atentas todo lo que contamos sobre el libro, finalmente se abrió un enriquecedor e interesante turno de pregutas acerca de la novela HECHIZO DE SANGRE. Al final hubo una firma de ejemplares que supo a poco y espero poder volver a ese maravilloso pueblo plagado de rincones exquisitos y buenos lectores.

Eternamente agradecido por el apoyo y la iniciativa de la feria del libro.


Asistentes a la presentación de Hechizo de Sangre en Archidona

Saturday, 22 November 2014

Presentación en Málaga de Hechizo de Sangre

Ayer fue la tarde más emocionante hasta el momento en mi etapa como escritor. Se presentó en la librería Luces (Alameda Principal) como os fui anunciando la Primera parte de la Saga Enemigos Oscuros. 


El personal de la librería nos acogió con mucha amabilidad. La presentación corrió a cargo de Rafael velis, Editor jefe de la editorial Triskel Ediciones y yo mismo. 


Asistieron amigos, compañeros, familiares y algunos visitantes que se pasaban por la librería que está en un marco incomparable y es preciosa. a todos ellos les estoy muy agradecido por acompañarme en mi bautizo literario. 


El editor introdujo la obra y estvimos comentando diversos aspectos como el género de la novela, la narración, descripciones, los personajes principales de la novela, el éxito de la saga en internet previo a la publicación de la novela, el momento actual de la literatura en internet, etc.  Se abrió un turno de preguntas muy interesante entre los muchos asistentes al evento y acto seguido procedimos a la firma de libros que estuvo cargada de sentimientos y  buenos deseos, sin duda la parte más emocionante, cuando contactas con el lector del libro.


Aquellos que queráis un ejemplar en papel, se pueden comprar en Librería Luces, Alameda Principal, Málaga.

Ahí no acabó la noche, antes de que el equipo editorial de Triskel Ediciones regresase a Sevilla, donde está su sede, firmamos el contrato para la publicación de la segunda y tercera parte de la saga Enemigos Oscuros. (Fuego de Sangre y Guerra de Sangre). Así que la noche acabó de maravilla, sin duda una de las más felices literariamente hablando.

Os animo a asistir al próximo evento.


Thursday, 6 November 2014

Presentación en Málaga de Hechizo de Sangre

Como anuncié en el post anterior, estáis invitados el día 21 de Noviembre en la Librería luces para pasar un rato agradable hablando de literatura fantástica, la saga Enemigos Oscuros y su primera entrega: Hechizo de Sangre.
¡Os Esperamos!


Monday, 3 November 2014

Presentación en Málaga de HECHIZO DE SANGRE con Ediciones TRISKEL


Buenas a todos, si os viene bien el próximo día 21 de Noviembre, Viernes, a las 19.30h  estáis invitados a la presentación de la nueva edición de la novela HECHIZO DE SANGRE publicada con la editorial TRISKEL EDICIONES. Una edición muy cuidada en papel que incluye nuevos pasajes inéditos de la obra y aclara algunos aspectos de la saga ENEMIGOS OSCUROS.

Os esperamos con gran ilusión en la Librería LUCES, Alameda Principal (centro Málaga). 

Gracias por vuestro apoyo, como siempre y me encantará saber que habéis difundido esta noticia por vuestras redes y páginas.



Saturday, 1 November 2014

Reedición de HECHIZO DE SANGRE con Triskel Ediciones

Os presento la Nueva portada del primer volumen de la saga Enemigos Oscuros, HECHIZO DE SANGRE,
publicado en una versión revisada y ampliada en la Editorial TRISKEL EDICIONES, como anuncié hace unos días. Esta es la portada del EBOOK, pronto subiré la de la novela en papel. 
Gracias a todos por el apoyo.
 Pronto anunciaré fecha y lugar para la Presentación y firma de ejemplares.



http://triskelediciones.es/hechizo-de-sangre.html

Sunday, 19 October 2014

Triskel Ediciones publica Hechizo de Sangre de Rafael Alcolea


Estoy muy contento de poder confirmaros que...

TRISKEL EDICIONES ficha a Rafael Alcolea entre sus escritores y se hace con los derechos de la TRILOGÍA ENEMIGOS OSCUROS.
Os dejo el enlace de mi biografía en la web de la Editorial.
http://www.triskelediciones.es/rafael-alcolea-harold.html


http://www.triskelediciones.es/rafael-alcolea-harold.html


Ya os iré informado de cuándo sale a la venta el libro y cómo poder adquirirlo, presentaciones, etc. 

Wednesday, 18 June 2014

Hechizo de Sangre: Capítulo 3, 2ª Parte


Os dejo la segunda parte del tercer capítulo de Hechizo de sangre!!





Me cambié de ropa en un periquete. Al cabo de unos minutos estaba saltando de tejado en tejado hasta llegar al suelo donde ella me esperaba medio camuflada tras la ranchera burdeos de algún vecino.

—Supongo que te estarás haciendo mil preguntas…

Asentí con la cabeza como si fuese un autómata.

—Por eso estoy hoy aquí. Quiero explicarte todo lo que necesites saber. Así que no malgastes más neuronas buscando alguna explicación lógica a cómo te curaste tan rápido, cómo volviste a tu habitación, y qué es lo que te ocurrió anoche… Déjate llevar…

Me pidió que la siguiese. Yo como una aciaga cobaya de laboratorio, drogada por cualquier medicamento experimental, hice lo que ella me pidió sin rechistar. Tal vez fuese por culpa de todo el tiempo que había invertido espiándola desde mi habitación que ahora que la tenía tan cerca, no quería dejarla escapar.

Comenzó a caminar cada vez más deprisa, pero casi sin aparente esfuerzo. Andaba tan rápido que a veces sólo podía ver el reflejo de sus mechones dorados al doblar cada calle. De nuevo parecía que no lograba alcanzar su resuelto paso por las calles de Sayville.

En mi interior algo me decía que huyese, que me marchase de allí. Pero otra parte me decía que me quedase y luchase por algo que había deseado durante tanto tiempo. Sabía que la vida habría merecido la pena si la tuviese entre mis brazos aunque fuesen unos segundos.

 Tardamos diez minutos en llegar a nuestro destino, un colosal sauce llorón al comienzo del bosque. El inhóspito lugar era un revoloteo constante de polillas gigantes y el ulular cercano de alguna plomiza lechuza que habitaba cerca del imponente árbol, invitándonos a marcharnos. Nos sentamos sobre una enorme roca gris cubierta de un musgo verde eléctrico por la parte inferior y que estaba algo húmeda. Entonces comenzó a narrar su historia.

—Ya sabes que me llamo Sasha. También sabes que soy tu vecina, aunque eso no sea ya por mucho tiempo —aclaró.

Sentí que se me paraba el pulso. ¿Me estaba diciendo que se marchaba?

—Sabes que después del incidente de anoche, mis compañeros y yo corremos peligro y tenemos que huir a otro lugar más seguro.

— ¿Por qué corréis peligro? ¿Es que pertenecéis a una banda terrorista o  algo parecido?

—De ninguna manera —dijo echándose a reír— veo que no sospechas absolutamente nada sobre quienes somos o qué hacemos.

Durante unos segundos, el silencio se apoderó del cargado aire que nos rodeaba. Parecía como si ella quisiera contármelo y yo no quisiera saber demasiado por miedo a poner mi vida en peligro.

 —Nunca te has parado a pensar, ¿por qué mi piel es tan nívea, o por qué sólo salgo durante la noche?  Antes de que me interrumpas, permíteme que te cuente todo. Cuando termine, puedes preguntarme lo que quieras. —Ordenó a la vez que me cogía de la mano—. Como eres un chico racional y de ciencias no creerás en nada más que el mundo físico, lo real, lo tangible, aquello que puedas ver con tus propios ojos. Pero debes empezar a pensar que también existe lo que llaman el más allá, una realidad paralela, el inframundo, o como quieras llamarlo. Para que algo exista,  debe existir su opuesto, es la ley del equilibrio en el universo. Si aceptamos el bien y el mal, lo joven y lo viejo, entonces también deberá existir lo realidad y la fantasía. No me vale que solo creas en lo real, debes creer en que algo más nos toca con sus sutiles dedos sin que lleguemos a darnos cuenta. Cuando vemos por primera vez el mundo en su conjunto, ya no podemos verlo como antes. Pero a partir de esta noche, tu visión sobre la vida va a cambiar por completo, te lo aseguro. Tanto si aceptas unirte a nosotros, como si no.                                                                       

—Aunque mi mente trabajaba a destajo, no conseguía, o intuitivamente no quería averiguar de qué se trataba.

—Antes de confesártelo todo, debes darme tu palabra de que jamás le contarás a nadie que has hablado conmigo, ni sobre qué hemos hablado. Ya que todos nosotros, tú incluido, correríamos un grave peligro. —advirtió en tono severo, mirándome directamente a los ojos como nunca antes lo había hecho. Su mirada me paralizó, me caló hasta los huesos—. Está bien lo soltaré sin más rodeos: ¡soy una vampira! Y lo más importante para ti, es que te he elegido para que seas mi compañero. Antes de que acabe la noche, tú también lo serás.

En otras circunstancias y ante otra persona me hubiera desternillado de risa en su propia cara. Hubiese pensado que estaba loca de remate, y me hubiese marchado dejándola con un palmo de narices. Pero la extraña transformación, casi imperceptible pero presente, que sufrió su rostro cuando me lo dijo, me heló la sangre. Su cara no empezó a arrugarse ni le crecieron colmillos como sucede en las películas. Pero esa sonrisa maliciosamente diabólica del depredador ante su presa y la dilatación de sus pupilas hasta casi hacer desaparecer el iris que ahora era de color turquesa intenso, hizo que su cara se transformase lo suficiente para saber que no estaba mintiendo, esa mirada no era humana. Su nueva e inquietante mirada se clavaba en mi cuello, controlaba con su mente todos mis movimientos hasta que impulsivamente comencé a temblar.

No pude mediar palabra. No era capaz de moverme o producir sonido alguno. Sentía un pánico atroz y una irresistible atracción por ella. Estaba a su merced. Por la manera hierática en que lo había dicho, y por el aspecto enjuto de su rostro, sabía que su confesión era cierta.

<Ahora, ¿qué?> —pensé.

—Aun sigues sin creerme, ¿verdad? —preguntó fulminándome con la mirada. Apenas me dio tiempo a reaccionar porque ya estaba encima de mí, el pánico recorría todas mis venas y mis nervios estaban paralizados ante esa situación. De repente, sentí una ligera punzada en el cuello. Mis ojos se abrieron de par en par intentando ver qué me pasaba. Alrededor sólo veía oscuridad y la penumbra de las luces eléctricas de la calle. El tiempo se detuvo. Ningún sonido llegó a mis oídos. Sólo escuchaba un sonido que provenía de Sasha al saborear mi  sangre. Noté que toda la vida en mí se detenía. Ya no tenía miedo, frío, hambre o cualquier otra sensación. Sólo quería dormirme.

< ¿Estaría ya muerto?, ¿Sería la muerte ese estado en el que lo perdemos todo, menos nuestra mente y sin embargo nos da todo igual?>

Pero mis pensamientos acerca de la muerte duraron escasos segundos. Volví en mí al escuchar el sonido de la sangre pasar por su garganta a una velocidad feroz, debía hacer algo o me mataría. De repente la succión se detuvo, algo le hizo cambiar de opinión.

— ¿Me crees ahora? Podría haber acabado contigo si hubiese querido, pero te respeto demasiado… quiero que permanezcas a mi lado cuando estés preparado… no voy a arrebatarte la vida como hicieron conmigo. El camino hacia tu destino lo construyes solo tú.

Traté de escuchar sus palabras, pero yo ya había perdido suficiente sangre como para que mi mente se nublase. Finalmente mi consciencia se apagó.

Saturday, 14 June 2014

Capítulo 3- parte 1ª de Hechizo de Sangre

Hoy os dejo la primera parte del capítulo 3 de Hechizo de sangre, espero que os guste...

 

3



Cuando me desperté estaba sudando. Debí gritar muy fuerte porque mis padres entraron atropelladamente en mi habitación, cegándome con la luz.

—Hijo, ¿te encuentras bien? —preguntó mi madre con rostro preocupado.

Me acercó el vaso de agua que descansaba sobre la mesita de noche.

—Tanto estudio no debe ser bueno Marc. Deberías salir más y divertirte. Un chico joven como tú debería despejarse.  —me riñó mi madre acariciando mi frente. No importaba lo mayor que fuese ya, pero mi madre siempre actuaba conmigo como si tuviese siete años.

—No te preocupes mamá, sólo fue una horrible pesadilla. Y ahora si no os importa, me gustaría seguir durmiendo. Por favor, dejadme descansar. Hace poco que me he acostado. —les supliqué para calmarlos.

En cuanto mis padres cerraron la puerta de mi habitación, corrí sigilosamente hasta la ventana a observar su casa. Todo parecía normal, todas las ventanas estaban cerradas y el sol coloreaba el horizonte indicando que empezaba a amanecer. Ella estaría dormida y todo aquello no habría sido más que una terrible pesadilla mientras estaba estudiando. Ahora dudaba si siquiera fui capaz de acercarme a llamar a su puerta. Volví a acostarme, pero no podía conciliar el sueño. A mi cabeza no cesaban de sobrevenir escenas de lo que había soñado o vivido esa noche. No sabía qué pensar, pero todo había sido tan real, tan vívido que… De todas formas, las pesadillas más espeluznantes siempre resultaban ser las más realistas. Me rodeé y me quedé dormido.

Cuando me levanté eran ya cerca de las tres de la tarde. El sol apenas si me dejaba ver dentro de mi habitación inundándolo todo con su potente luz. Ni la mayor claridad del mundo me había impedido dormir a pierna suelta. Me sorprendí de lo muchísimo que había dormido.

 Estaba solo en la casa. Mis padres no volvían hasta las cinco de la tarde o más. La verdad no comprendía cómo eran capaces de ir a trabajar después de salir la noche anterior. Todavía no sabía qué pensar sobre lo que había pasado la noche anterior. Fui a la cocina a comer algo porque estaba famélico. Sentía que podría devorar cualquier cosa que me encontrase en la cocina. Esperaba que mi madre me hubiese dejado algo de almuerzo.

Pasé la mayor parte de la sobremesa estudiando, traté de no darle más vueltas al asunto. Seguramente me quedaría dormido mientras estudiaba y mi subconsciente me jugó una mala pasada.

A eso de las seis llegaron mis padres a casa. Así que fueron la escusa perfecta para que cerrara los libros. Encendí rápidamente la tele del cuarto para no escuchar a mamá volviendo a protestar que no debía estudiar tanto. En realidad era una madre un poco atípica, otra en su lugar habría corrido a mis brazos y me hubiese comido a besos de encontrarme devorando los libros de la universidad.

— ¡Hola hijo! —exclamó mamá feliz al verme que sabía hacer otras cosas a parte de estudiar—. Espero que te hayas recuperado de la noche de ayer y tanto estudio. Me alegra saber que sigues mi consejo y vas a salir a divertirte. Tu amiga me ha dicho que vais a salir esta noche, dijo que a las diez se pasaría por aquí a recogerte. Parece una chica muy educada y bastante guapa, ¿verdad Tony? —preguntó a papá tratando de meterlo en nuestra conversación, y así convencerme entre los dos a salir con la hija de los Forbs. Otra cerebrito que estudiaba conmigo, a la que hacía un siglo que no veía, al estudiar ella en el turno de la tarde. Era muy rica, pero yo estaba interesado en Sasha.

—Mamá cuántas veces he de repetirte que Anne no me gusta. No es mi tipo… No me importa cuántos contactos tenga su padre, o cuánto chicos querrían estar en mi pellejo.  —Protesté—, además siempre me cuesta bastante sacarle una frase de más de tres palabras a esa chica. Es demasiado tímida…

—A ver cariño, creo que te estás confundiendo. No te estoy hablando de Helen. Es de esa chica rubia tan mona, ¡nuestra vecina! —Anunció mi madre—. Aunque entre nosotros, creo que es un pelín más mayor que tú. Ahora mismo casi no se nota la diferencia, pero a la larga…

 Me quedé petrificado. Entonces, todas las imágenes que había tratado de borrar de mi mente se agolparon una de tras de otra como en una presentación de Power Point a toda velocidad,  bloqueando mi cerebro durante unos instantes. Noté que la sangre abandonaba mis mejillas para bajarse hasta los talones, me quedé totalmente helado. Inconscientemente llevé mi mano a la cabeza. Rápidamente localicé un enorme bulto en la parte trasera de mi cráneo. < ¿Por qué no lo había hecho hasta ahora?> —pensé. Entonces… todo lo que había vivido anoche era cierto…

— ¡Hijo! ¿Qué te ocurre? Estás pálido como la pared.  —Preguntó mamá posando la palma de su mano sobre mi frente de nuevo—, ¿estás enfermo? Creo que tienes fiebre. Ahora mismo llamo a esa joven y le digo que te encuentras indispuesto, ya quedaréis otro día. —sentenció, ejerciendo de su afición favorita como metomentodo.

Me acompañó hasta mi cama y me advirtió que me traería en pocos minutos un enorme vaso de leche caliente. Sabía bien que la odiaba. Seguramente la acompañaría con un enorme paquete de galletas, y ese jarabe que sabía a cualquier cosa menos a nada comestible. Al cabo de unos minutos volvió mi improvisada enfermera tras el traqueteo de una bandeja.

—Tómate también esta pastilla que te sentará muy bien —dijo sin dejarme protestar, e hizo que me la tragara ayudado por el primer sorbo de leche caliente—. ¡No pongas esa cara de asco! Muy bien, ahora a dormir. Descansa y mañana ya tendrás tiempo de ver a quien quieras.

Mi cabeza daba vueltas y más vueltas a lo que había vivido. Una parte de mí, la racional, me decía que era imposible que mi experiencia de la noche anterior fuese real. Pero las heridas de mi cuerpo me indicaban lo contrario. ¿Y si… me había golpeado bajando hasta el cuadro eléctrico y había imaginado toda esa fantasía con la vecina? Existía una pelea interna en mi cerebro entre racionalistas y empiristas; Descartes y Hume luchaban a ver quién se llevaba el gato al agua. Este debate filosófico pudo conmigo. Realmente esos dos hubiesen acabado con cualquiera. Pronto me quedé dormido.

No sé bien cuánto tiempo llevaba durmiendo. Parecía haber descansado bastante porque tardé en reaccionar al escuchar un ruidito constante en el cristal de la ventana. Encendí la luz y me dirigí hasta el cristal. Cuando descorrí los visillos que la cubrían, fuera sólo había oscuridad. Entreabrí la ventana para comprobar que el ruido provenía realmente de fuera y asegurarme de no estar sufriendo algún tipo de paranoia post-traumática.

— ¡Buenas noches Marc! —Habló una susurrante voz desde el tejado del garaje— ¿creías que me marcharía y no vendría a contarte más cosas sobre mí?

No podía creerlo, era ella: ¡Sasha! Tenía tantas cosas que preguntarle, tantas dudas me asaltaban, que su invitación para hablar era irrechazable.

Al recapacitar un segundo me percaté de que no sabía si pedir auxilio, abalanzarme sobre ella y darle un beso, o cerrar la ventana y salir corriendo por la puerta trasera. Pero finalmente hice lo que menos esperaba que haría: acompañarla.

Thursday, 29 May 2014

Pronto un notición

No voy a adelantaros mucho, pero pronto un notición acerca de HECHIZO DE SANGRE y la SAGA ENEMIGOS OSCUROS...
Una pista... Tiene que ver con una editorial...


Sunday, 11 May 2014

Capítulo 2 de Hechizo de Sangre






2

Debió transcurrir más de una hora desde que me durmiese, el alba se aproximaba. Algo que se movía en la oscuridad de la cripta me despertó. Había alguien o algo más en aquel tenebroso lugar, conmigo, y se aproximaba con el sigilo y la cautela de una víbora acechando a su inocente presa.
 < ¿Sería ese tipo ponzoñoso que venía de nuevo a por mí?> —Me pregunté angustiado.
No podía creer lo que me estaba pasando.
 <Si hiciera caso a mi padre y me centrase en los estudios en vez de seguir a  las chicas… me ahorraría todos esos quebraderos de cabeza, y nunca mejor dicho > —pensé.
Tenía que hacer algo rápido para salvarme. No podía gritar o alertaría a todos. No podía pedir auxilio puesto que no tenía el móvil. Ni siquiera tenía nada con qué defenderme, salvo aquella ridícula linternita. Aquella cosa estaba justo encima de mí, no había tiempo. Decidí encender la linterna como única defensa. Jamás pensé que moriría de esa forma, es más, jamás había pensado hasta ahora en que moriría… Si acaso, en alguna somnolencia de la sobremesa en el sofá, había pensado en cierta ocasión que fallecería de viejo en una esquina de un asilo, rodeado de recuerdos y las fotos de mis familiares y seres queridos.
Pero eso que me acechaba estaba ya demasiado cerca para evitarlo.
 < ¿Debía resignarme a morir?> —me dije— < ¿Era ese mi ridículo fin?>.  Cuando creí que ya estaba todo perdido, reconocí su aterciopelada voz aliviado. Era ella… Sasha.
Un intenso olor a cera quemada inundó mi olfato. Aliviado por el breve descanso al no tener que oler más esa nauseabunda pestilencia que nos rodeaba, inhalé el penetrante olor a cera quemada con desesperación. Seguidamente, noté cómo sus manos acariciaban mi sucio rostro. Sentí una eléctrica sensación que me recorrió todo el cuerpo, lástima que la cabeza casi me estalló cuando la sacudida de los nervios pasó por mi cabeza. Me atreví entonces a abrir los ojos. La cegadora luz de la vela tan próxima a mi rostro, me hizo retroceder un poco.  No podía ver con semejante claridad ya que mis ojos se habían acostumbrado durante la última hora a estar rodeados de un abismo de oscuridad. Una vez mi visión se adecuó a la luz, pude observar con mayor detalle la cripta dónde me encontraba. Decididamente era un lugar espeluznantemente aterrador. Uno de esos lugares que ves en una película de terror y en el que nunca te imaginas que podrás estar realmente. Sasha se sentó en el suelo, a mi lado, y empezó a conversar como si aquel lugar fuese el lugar más indicado para una primera cita y nos hubiésemos encontrado en un bar de copas en vez de estar rodeados de féretros.
—Veo que te has despertado. —Observó mirándome la cabeza—, siento mucho lo del golpe. Radgüll sólo pretendía protegerme. Por la apariencia y la cantidad de sangre parece que has tenido una gran hemorragia, pero ahora no corres peligro.
Parecía una experta en heridas sangrantes. Sentí la tentación de replicarle que yo era el proyecto de médico de los dos, pero al contemplar aquellos ojos azules como el cielo de la mañana después de una buena tormenta; tan llenos de vida, no pude rebatirle. Permanecí ensimismado, contemplándola como quien observa la última visión de su existencia.
Sacó algo del bolsillo. Un frasco pequeño de dudosa procedencia apareció ante mí. No tenía etiquetas ni ningún símbolo identificativo.
—Si tomas este brebaje, te curarás del todo, es un revitalizante. —Dijo mientras me acercaba un frasquito de cristal verdoso oscuro— con esta medicina recuperarás toda la sangre perdida en pocos minutos.
Asentí con la cabeza, incapaz de pronunciar palabra alguna. No sabía por qué pero confiaba total y ciegamente en ella. Ni se me pasó por la cabeza que tal vez aquello pudiera ser un veneno para acabar con mi vida de forma rápida y limpia.
—Supongo que te preguntarás qué significa toda esta situación, las preguntas se agolparan en tu mente. No te preocupes, pronto lo sabrás… estoy dispuesta a contártelo todo.
—No te preocupes, no hay nada que explicar —mentí— solo desearía marcharme, tal vez debería ir a un hospital…
Empecé a notar una levísima mejoría, e intenté incorporarme todo lo rápido que pude. Al verme, me ayudó de inmediato.
— ¿Desde cuándo te gusto? —Preguntó sin más rodeos—. Supongo que después de esta extraña situación, ya no te gustaré tanto —dijo envolviéndome con su mirada. Realmente era una ilusa si pensaba que a pesar de esa situación tan desconcertante mis sentimientos hacia ella había cambiado un ápice.
—No creas que vas a dejar de gustarme porque tu amigo sea un bestia y le guste zurrar —bromeé, notando que mi rostro volvía a los tonos magenta de nuevo.
—Háblame de ti, cuéntame qué tal es tu vida, —preguntó con el interés repentino de quien quiere ser amigo de alguien por alguna necesidad. Se acercó hasta un féretro y tomó asiento sobre tan siniestro asiento.
—Hay poco que contar —expliqué— mis padres tienen un negocio inmobiliario en el centro. Yo dedico mi tiempo a estudiar y asistir a la universidad de medicina. Mi nombre es Marc, aunque creo que ya lo sabes. El resto de nuestra familia vive en Italia. Mis padres son descendientes de italianos, pero yo soy americano.
— ¡Italia! Adoro Italia —exclamó Sasha— me encanta ese país y sus gentes tan vitales y alegres.
—Hablas como si hubieses estado allí varias veces —dije sorprendido ante la idea de que algo más nos unía.
—Estuve allí, hace más de veinte años pero… —Se detuvo de repente— quiero decir hace bastante tiempo, no en sentido literal. Parece que fui allí hace más de veinte años. Supongo que habrá cambiado muchísimo…—se corrigió mientras jugueteaba con sus cabellos, cualquier cosa para distraerme—. Lo que más me gustó fue Venecia, tan bellísima de día, pero tan misteriosa y sensual por la noche.
—Yo nunca he estado allí. Mis padres no han vuelto a visitar a su familia, al menos desde que nací yo. Siempre son ellos los que quieren venir a visitarnos. Ya sabes, esta ciudad está tan cerca de Nueva York que siempre hay algún primo que viene a visitarnos con esa excusa, así obtienen alojamiento gratuito para poder visitar la gran manzana. Ese es el motivo por el que mis padres no han necesitado ir hasta el país de mis abuelos para volver a ver a la familia. Además el viaje resulta muy costoso. Por unas cosas y otras al final el tiempo ha ido pasando y no he ido nunca. Pero quiero ir a perfeccionar mi italiano, y a conocer mis raíces… ¿Por qué no me hablas ahora un poco de ti? —le pregunté, tratando de averiguar más sobre sus gustos y aficiones. Todavía pensaba en una futura cita, olvidando la situación en la que me encontraba.
—No seas impaciente. Si de veras quieres saber algo de mí, podrás esperar a mañana… —dijo misteriosamente— supongo que estarás cansado, deberías volver a tumbarte —sugirió mientras me ayudaba a recostarme sobre sus piernas.
Como si por algún hechizo mágico se hubiese tratado, tras escuchar sus palabras noté una enorme paz interior. Todos los músculos de mi cuerpo se fueron relajando hasta que mi mente dejó poco a poco de agitarse. Placenteramente me sumí en un agradable sueño. En los últimos instantes en que el sopor se apoderó de mí, sólo pude ver sus preciosos ojos mirándome fijamente. Al lado, el milagroso frasquito del reconstituyente. Y mi último pensamiento llegó para martirizarme: ¿y si en vez de medicina… el frasco contuviese veneno?
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